No acontece, ¿Porqué?
Muchas veces pide a Dios varias cosas para realizar, pero tarda y tarda, hasta que pierde la esperanza de que un día aquello puede ser conquistado y por eso, muchos acaban siendo incrédulos.

Ya no oran más, ya no hacen nada para Dios con fervor, sino por obligación, llegando a dar excusas para todo y todos.
En otras palabras, busca un chivo expiatorio en las que poner todas sus frustraciones pasadas, y decir que esa persona fue injusta. El mal testimonio de otro es motivo para que ella deje de "sacrificar".
Se ve ilusionada por el tiempo, decepcionada por las personas y por eso acaba encontrando en sí misma el disgusto de continuar en aquella fe.
Ya no mira a las cosas de Dios con pureza, pero todo se vuelve injusto y es precisamente entonces cuando ella empieza a guardar sentimientos, dolores, decepciones, etc...
Todo lo que ella piensa es huir de este mundo de fe, porque todo se hace demasiado pesado, y el mundo que antes traía sufrimiento, ahora es codiciado por su "libertad" y por no tener que dar cuentas a nadie. Ahora lo que siente es la voluntad de lanzarse en aquello que ella sabe que es un desastre.
Aún teniendo conciencia de lo que la espera en el mundo, ella no resiste la fuerza de la libertad que tanto busca, siendo así aparentemente libre de lo que está mal.
Ahora le pregunto: ¿Por qué Dios siendo grande en Gloria y Majestad, se hace el sordo y no materializa ya la respuesta para asegurar a esa persona para Él?
Porque existen condiciones para obtener ciertas cosas. Tiene que existir un compromiso serio, porque si no aquella criatura no dará el valor necesario.
Algo que yo leí esta mañana me llamó mucho la atención y le dará una pequeña noción de cómo Dios trabaja con nosotros.
Él dice así:
"Si permanecéis en mí, y mis palabras permanecen en vosotros, pedid lo que queráis y os será hecho. En esto es glorificado mi Padre, en que deis mucho fruto, y así probéis que sois mis discípulos." (Juan 15.7-8)
1ª Condición – Permanecer en Él, ser fiel
+
(pero no vale sólo permanecer en Él, hay que hacer algo más)
2ª Condición – Que las palabras de Él permanezcan en mí – una fe práctica constante.
(La palabra está en mí, no puede estar apenas en mis labios.)
= (resultado)
3ª Condición – Pedidme lo que queráis y será hecho.
= (resultado)
Es esto glorificarás a Dios, que des mucho fruto.
Es interesante que Él no habla en plural, sino en singular. ¿Por qué?
Porque es algo que tiene que ser constante. No puede cambiar según las "estaciones", tiene que ser continuo, pues el árbol no cambia de fruto, siempre dará el mismo.
Y, después Él habla, que así seréis discípulos de Él.
¿Ve que ser discípulos no es sólo llevar mucho tiempo en la iglesia o tener una posición? Sino dar mucho fruto.

Viviane Freitas
vivifreitas.me









