Su vida era sólo sufrimiento
Beatriz Solís, “Antes de conocer al Señor Jesús mi vida estaba destruida, en mi familia existían muchas peleas. Mi esposo estaba en los vicios del alcohol, mi hijo se estaba involucrando en las drogas, teníamos problemas económicos, no podíamos pagar el alquiler, recuerdo que muchas veces peleaba con mi esposo a causa del dinero, pues no nos alcanzaba; él se sentía impotente al no poder darnos las comodidades necesarias” Por otra parte Beatriz sufría con problemas en la salud “Sentía ardor en todo el cuerpo, tenía problemas al caminar, no podía estar mucho tiempo de pie y los doctores no detectaban ninguna enfermedad en mi cuerpo; en esas circunstancias conocí el Templo de la Fe, allí invoque al Dios vivo puse mi fe en práctica; hoy mi familia está transformada, conquisté mi propia casa, y mi esposo cerró un negocio todo gracias a Dios”





